Le Chic. The Eternal Beauty

13 de mayo 2021 — 2 de julio 2021

Compártelo en [icon icon=’fa-facebook’ size=sml link=»https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https://www.gothsland.com/es/le-chic-the-eternal-beauty/ ‎EditarClassic ModeFrontend Editor»][icon icon=’fa-twitter’ size=sml link=»https://twitter.com/home?status=https://www.gothsland.com/es/le-chic-the-eternal-beauty/ ‎EditarClassic ModeFrontend Editor»][icon icon=’fa-pinterest’ size=sml link=»https://pinterest.com/pin/create/button/?url=https://www.gothsland.com/es/le-chic-the-eternal-beauty/ ‎EditarClassic ModeFrontend Editor&media=&description=/»][icon icon=’fa-envelope’ size=sml link=»mailto:info@example.com?&subject=&body=https://www.gothsland.com/es/le-chic-the-eternal-beauty/ ‎EditarClassic ModeFrontend Editor»]

Gothsland presenta Le Chic. The Eternal Beauty, una muestra en la que los mejores fotógrafos del panorama internacional representan la belleza. La exposición consta de medio centenar de obras de prestigiosos fotógrafos como Annie Leibovitz, Ellen von Unwerth, Corinne Day, Mario Testino, Richard Avedon, Herb Ritts o Helmut Newton, entre muchos otros.

Desde la Grecia antigua, la belleza fue designada como una importante norma en la representación del arte. En el siglo V a.C. el escultor Policleto escribió el tratado definido como Kanón en el que estableció la definición de belleza y las razones aritméticas que relacionaba armoniosamente las partes de la obra y el conjunto total. Con su célebre Doríforo, el famoso desnudo masculino en bronce, ejemplificó la regla por la que el cuerpo debía formarse con una proporción de 7 cabezas.

Sin embargo, el canon de proporción y harmonía de 8 cabezas es el más cercano a la realidad y, aunque ya fue utilizado por Lisipo en el siglo IV a.C., actualmente es más popular el estudio de esta misma regla realizado por Leonardo da Vinci, con su conocido tratado del Hombre de Vitruvio (Hacia 1490). De hecho, se trata de una norma que incluso ha influenciado a artes contemporáneas como el cómic, el cine o la fotografía.

La representación de estos cánones ha ido variando a lo largo de la historia y ha evolucionado en relación a los acontecimientos sociales y también a las necesidades de supervivencia del hombre. Tal afirmación se aprecia en la conocida Venus de Willendorf, datada en el período del Paleolítico y cuya imagen es la de una mujer con grandes pechos y caderas anchas, símbolo de la fertilidad.

Realizando un fugaz paso por la historia del arte destacamos otros ejemplos como el Nacimiento de Venus de Sandro Botticelli en el siglo XV, una obra épica del Quattrocento italiano, donde el prototipo de atractivo cambia y la mujer – en este caso Simonetta Vespucci – es representada con piel blanca y fina, cuerpo redondeado y cabello rubio. Creemos necesario añadir que este cuadro de grandes dimensiones fue muy innovador por ser la primera obra de gran formato de tema exclusivamente mitológico – y no religioso – en el que aparecía claramente un desnudo, un asunto no del todo bien visto por la moral imperante del gótico italiano.

En pleno Barroco, el flamenco Peter Paul Rubens (1636-1639) pintó Las tres gracias. Las hijas de Zeus fueron representadas como tres academias femeninas, en las que predominaron claramente la exuberancia de aquellos cuerpos de amplios contornos y de piel blanca y caderas anchas. Es preciso añadir que las carnaciones tan blancas logran irradiar de luz al resto de la obra.

Ramon Casas, el máximo representante pictórico del Modernismo catalán, encumbró la figura femenina a lo más alto, dotándola de un protagonismo inusual en su obra. No sólo como musa, sino también por representarla en medios y actividades sólo destinadas al ámbito masculino. En aquella sociedad machista de principios del siglo XX el artista barcelonés plasmó como ningún otro la mirada de sus personajes retratados. Júlia, su musa y esposa encarnó el prototipo de belleza y ello la llevó a protagonizar más de un centenar de obras, desde la conocida Sargantain a ser la imagen de varios carteles publicitarios.

Casas ya utilizó la fotografía como herramienta para la realización de algunas de sus composiciones. Fue uno de los primeros en utilizar las cámaras Kodak, aparecidas en 1888 y su popular carrete. El considerado octavo arte vio el color en 1907 de la mano de los hermanos Lumière, aunque no fue hasta pasada la década de 1970 que se utilizó frecuentemente el positivo a color. En 1948 apareció una innovación que se popularizó durante las décadas venideras: La cámara Polaroid, que permitía revelar y positivar una imagen en un minuto aproximadamente. De hecho, este sistema se utilizó habitualmente en las sesiones fotográficas de modelaje, como complemento a las photosessions.

En la década de 1990 surgió la digitalización de las cámaras y poco a poco se fue migrando de una fotografía analógica a una más móvil, moderna y multidisciplinar. Al mismo tiempo aparecieron programas de retoque de imagen y otros avances que ampliaron las posibilidades de los fotógrafos y artistas, pero también la de espectáculos y platones de fotografía. A finales del siglo XX, con el surgimiento de top models, se alzaron los prototipos de belleza donde predominaba el canon de mujer voluptuosa y atlética. Los artistas que mejor representaron este tipo de canon fueron fotógrafas y fotógrafos como Ellen von Unwerth o Mario Testino. La fotografía había llegado a la perfección e ideal absoluto.

Con el nuevo milenio llegó una nueva generación de musas donde predominaba la mujer muy delgada y con pocas curvas, considerada «Heroin chic» personificada en la modelo británica Kate Moss. De hecho, el lenguaje visual también cambió gracias a la visión de la fotógrafa Corinne Day, que captó a sus modelos de una manera mucho más intimista. De esta forma, el canon clásico se transformó por uno más fragmentado y transgresor.

En declaraciones de Gabriel Pinós, comisario de la exposición y director de Gothsland, “el visitante puede revisar el medio centenar de instantáneas de los fotógrafos más influyentes del panorama artístico y el mundo de la moda. Desde Annie Leibovitz y Mario Testino a Helmut Newton y Corinne Day, la fotógrafa que encumbró a Kate Moss y responsable de la revolución estética de la moda a principios de la década de 1990”

Listado de artistas de la exposición Le Chic. The Eternal Beauty:

Mert Alas Turquía, 1971) & Marcus Piggot (Gales, 1971)
Richard Avedon (New York, 1923 – San Antonio, 2004)
Arnaud Baumann (La Reunion, [Fr] 1953)
Dieter Blum (Esslingen am Neckar, 1936)
Corinne Day (Londres, 1965 – Denham, 2010)
Philippe Halsman (Riga, 1906 – Nova York, 1979)
Inez and Vinoodh (Inez Van Lamsweerde [1963] and Vinoodh Matadin [1961])
Greg Kadel (Philadelphia, USA)
David LaChapelle (Hartford [Connecticut,] 1963
Annie Leivobitz (Connecticut, 1949)
Andrew MacPherson (Londres, 1960)
Steven Meisel (New York, 1954)
Jean-Baptiste Mondino (Aubervilliers [France], 1949)
Helmut Newton (Berlin, 1920 – West Hollywood, 2004)
Duncan Raban (Reino Unido, 1957)
Herb Ritts (Los Ángeles, 1952 – 2002)
Paul M. Smith (Bradford, Uk, 1969)
John Stoddart (Reino Unido, 1959)
Mario Testino (Lima, 1954)
Antoine Verglas (París, 1962)
Ellen von Unwerth (Frankfurt del Main, 1954) y
Bruce Weber (Greensburg [Pensilvania], 1946)